Cuando la prioridad significa cambiar.
Miércoles 28 de septiembre de 2011 [XXVI Ordinario. - II Sem. Salt. – feria (verde)]
Santos Lorenzo Ruíz y compañeros mártires.
« Estimado hermano: Todo cristiano está llamado, en razón de su bautismo, a alcanzar la santidad y a colaborar activamente en la labor apostólica de la Iglesia»
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, según san Lucas 9, 57-62.
En aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos, alguien le dijo: “Te seguiré a donde quiera que vayas”. Jesús le respondió: “Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza”.
A otro, Jesús le dijo: “Sígueme”. Pero él le respondió: “Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre”. Jesús le replicó: “Deja que los muertos entierren a sus muertos. Tú ve y anuncia el Reino de Dios”.
Otro le dijo: “Te seguiré, Señor; pero déjame primero despedirme de mi familia”. Jesús le contestó: “El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios”. Palabra del Señor.
El Santo Padre nos enseña:
- Buenos días Estimado hermano, Todos tenemos buenas razones por las que NO seguimos a Jesús completamente todo el tiempo. El hombre en la lectura del Evangelio de hoy que quiso enterrar primero a su papá parece tener sus prioridades correctas. Después de todo, él estaba obedeciendo el mandamiento de honrar a sus padres. Sin embargo, lo que no sabemos es si su padre ya estaba muerto.
- Jesús sabía que el hombre solamente estaba haciendo excusas. Él se estaba dilatando en hacer una decisión personal para cambiar su vida y ser un seguidor de Cristo.
- El tipo que quiso regresar a casa para despedirse parece ser alguien que tenía un sentido fuerte de responsabilidad. Él sabía que estaba mal abandonar a su familia. Después de todo, él no les podía llamar por teléfono para decirles que se encontraba a salvo y que no se estaba olvidando de sus necesidades. Pero Jesús sabía que el hombre se sentía partido entre la vida que él había dejado atrás y su vida como discípulo.
- Tener una mente dividida lo convertiría en un cristiano ineficaz.
- El pasado puede ser un poderoso amo del corazón, pero Dios debe ser el único amo al que servimos.
- Todas nuestras razones por las cuales no nos sometemos completamente en una dirección o a un servicio que Jesús nos está pidiendo pueden ser razones muy buenas. Estas razones pueden parecer muy lógicas e incluso hasta sagradas. Pero si son excusas en lugar de una confianza ciega para seguir a Cristo, y si son racionalizaciones que hacemos para tomar el camino más fácil o permanecer en un estilo de vida que es cómodo y conocido, entonces nosotros estamos escogiendo la muerte sobre la vida. Somos los muertos enterrando a los muertos.
- Las personas en esta historia del Evangelio tuvieron una racionalidad excelente detrás de sus "peros". Hasta podríamos decir que desde antes que Jesús los llamo a seguirlo, ellos estaban haciendo exactamente lo que Dios quería que hicieran. ¿Por qué cambiaría entonces Dios su mente todopoderosa? Sus "peros" parecían legítimos.
- Y es que Estimado hermano, seguir a Cristo no es nunca una posición estacionaria. Es una aventura que cambia tan pronto como nos establecemos y logramos estar cómodos. Dios nos llama de hacer una cosa buena a hacer una cosa buena diferente. La parte difícil es reconocer cuando es tiempo de dejar ir lo viejo para empezar algo nuevo, especialmente cuando hace perfecto sentido el permanecer haciendo lo que hemos estado haciendo, y aún más especialmente cuando nadie más lo puede hacer tan bien como nosotros.
- ¿Deberíamos contestar el llamado del pastor para más lectores litúrgicos, aunque signifique cambiar nuestro horario a una Misa diferente? ¿Deberíamos acercarnos a esa persona quién podría llegar a ser un nuevo amigo, aunque tengamos que sacrificar el tiempo que pasamos normalmente con viejos amigos? ¿Deberíamos entregar nuestros ministerios a otra persona para que podamos cumplir con una necesidad en otra parte?
- Tú y yo queremos hacer lo que Jesús nos pide. Si nosotros verdaderamente confiamos en él, entonces queremos realmente seguirlo a dondequiera que él nos dirija. Escoger las prioridades correctas no es nuestro problema. Nuestra lucha viene de primeramente reconocer los cambios sorpresas en los planes de Dios.
- Después de eso, solo falta avanzar hacia una nueva dirección; mientras confiamos en que si hemos malinterpretado los planes de Dios, él se encargara de que no lleguemos muy lejos en la dirección equivocada.
- En vez de desear que la vida pueda ser predecible, necesitamos enfocarnos en lo que Jesús quiere que hagamos hoy. ¿Cómo quiere Jesús que tú Estimado hermano lo siguas en este momento? Confórmate con lo que lo que estás haciendo, pero mantente listo para cuando Dios diseñe otra curva en tu camino.
Propósito
- Mantenerme fiel a la doctrina de Cristo, aunque el ambiente sea contrario a mi fe católica.
Una oración para hoy:
- Jesús, te pido me des la docilidad y confianza para saber escuchar y responder con prontitud a tu llamada. Permite que sea un testigo de tu amor, auténtico y sincero, de manera que mi fe se manifieste en mis palabras, obras y acciones. Te pido me concedas la gracia para ser coherente con mi fe, especialmente cuando las circunstancias sean contrarias a ella.
El Santo de hoy: Santos Lorenzo Ruíz y compañeros mártires.
Santos Lorenzo de Manila Ruiz y quince compañeros mártires, tanto presbíteros como religiosos y seglares, sembradores de la fe cristiana en Filipinas, Formosa y otras islas japonesas, a causa de lo cual, por decreto del supremo jefe del Japón, Tokugawa Yemitsu, en distintos días consumaron en Nagasaki su martirio por amor a Cristo, pero celebrados en única conmemoración.
1633, (agosto y octubre)
DOMINGO IBÁÑEZ DE ERQUICIA, español, sacerdote dominico. Nace en Régil (San Sebastián), hijo de la Provincia de España hasta su afiliación a la Provincia del Rosario. En Manila enseña en el Colegio de Santo Tomás y predica el Evangelio en diferentes lugares de Filipinas. Pasa a Japón en 1623, donde trabaja clandestinamente. Denunciado por un cristiano apóstata, es encarcelado y ajusticiado. Desempeñó un importante papel, como Vicario provincial de la misión. Se conserva una parte de su epistolario. Edad, 44 años.
FRANCISCO SHOYEMON, japonés, cooperador dominico. Compañero de apostolado del P. Ibáñez de Erquicia. Arrestado en 1633, toma el hábito dominicano en la cárcel. Es ajusticiado junto a su padre espiritual.
SANTIAGO KYUSHEI TOMONAGA DE SANTA MARÍA, japonés, sacerdote dominico. De familia noble cristiana de Kyudetsu, estudia con los jesuitas en Nagasaki. Es expulsado del Japón en 1614 cuando era catequista. En Manila se ordena sacerdote, misionero en Taiwan, regresa a su patria en 1632, con la finalidad de ayudar a sus hermanos cristianos. Es arrestado y torturado, muriendo por "ser religioso y haber propagado la fe evangélica". Es el más anciano del grupo: 51 años.
MIGUEL KUROBIOYE, japonés, catequista laico. Compañero de apostolado del P. de Santa María, OP, es encarcelado y torturado, revelando el escondite del P. de Santa María. Arrepentido, va con él al martirio, confesando su fe.
LUCAS ALONSO DEI. ESPÍRITU SANTO, español, sacerdote dominico. Nace en Carracedo (Astorga), dominico de la Provincia de España, se pasa a la Provincia del Rosario en 1617. Profesor en el Colegio de Santo Tomás de Manila, misionero en Cagayan, en 1623 va al Japón donde trabaja con gran coraje y riesgo de su vida durante diez años. Arrestado en Osaka en 1633, fue torturado y martirizado en Nagasaki. Edad, 39 años.
MATEO KOHIOYE DEL ROSARIO, japonés, natural de Arima. Catequista y ayudante del B. Lucas Alonso, se hace novicio de la Orden. Arrestado en Osaka en 1633, rechaza toda propuesta de dinero y soporta horribles torturas, permaneciendo fiel a Cristo, hasta la muerte. Tenía 18 años.
1634, (octubre-noviembre)
MAGDALENA DE NAGASAKI, japonesa, terciaria agustina y dominica. Hija de cristianos martirizados, se consagra a Dios y es guiada espiritualmente por los agustinos recoletos y después por el dominico Ansalone. Después del arresto del P. Ansalone, Magdalena se presenta a la guardia proclamándose cristiana. Torturada en forma cruel, inamovible en su fe, es colgada del patíbulo donde permaneció viva durante trece días.
MARINA DE OMURA, japonesa. En 1626 ingresa en la Tercera Orden Dominicana, siendo de gran ayuda para los misioneros. Arrestada en 1634, es sometida a vergonzosas humillaciones y finalmente conducida a la hoguera, dando un sublime ejemplo de "mujer fuerte".
JACINTO JORDÁN ANSALONE, italiano, sacerdote dominico. Nativo de S. Stefano Quisquina (Agrigento), habiendo profesado en la Provincia de Sicilia, pasa a la Provincia del Santo Rosario. En Filipinas desarrolla su apostolado entre los pobres y enfermos. En el año 1632 va al Japón, donde trabaja por dos años. Arrestado en el 1634, soporta con firmeza las torturas, y es colgado del patíbulo. Edad, 36 años.
TOMÁS HIOJI NISHI DE SAN JACINTO, japonés, sacerdote dominico. Hijo de cristianos martirizados de Hirado, y discípulo de los jesuitas de Nagasaki. Expulsado de su país por la persecución, emigra a Manila en el año 1614. Estudiante en el Colegio de Santo Tomás, se traslada a las misiones de Taiwan, regresando posteriormente a su patria en plena persecución religiosa. Entre grandes peligros trabaja durante cinco años. Arrestado, es torturado y condenado a muerte. Edad, 44 años.
1637, (septiembre)
En el año 1636 los dominicos de Manila organizaron una expedición de voluntarios a fin de ayudar a los cristianos del Japón. Cuando llegaron a la isla de Okinawa fueron arrestados y permanecieron en la cárcel más de un año antes de ser trasladados y condenados a muerte por el tribunal de Nagasaki. Ellos son:
ANTONIO GONZÁLEZ, español, sacerdote dominico. Natural de León, se hace dominico en la Provincia de España y después se pasa a la Provincia del Rosario, trasladándose a Manila en 1631, en donde será profesor y rector del Colegio de Santo Tomás, siendo un hombre de mucha oración y penitencia. En 1636 guía un grupo de misioneros al Japón, donde es rápidamente arrestado y muere en la cárcel después de un año, extenuado por los tormentos. Edad, 45 años.
GUILLERMO COURTET o TOMAS DE S. DOMINGO, francés, sacerdote dominico. Nacido en Sérignan (Montpellier), de familia noble, ingresa como dominico en la Congregación reformada de San Luis, pasa a la Provincia del Rosario y se traslada a Filipinas, en 1634, en donde es profesor del Colegio de Santo Tomás. En Japón murió entre torturas elevando alabanzas a la Virgen del Rosario y recitando salmos. Edad, 47 años.
MIGUEL DE AOZARAZA, español, sacerdote dominico. Natural de Oñate (Guipúzcoa), ingresa como dominico en la provincia de España y posteriormente se pasa a la Provincia del Rosario. En Filipinas trabaja en la Misión de Bataan (Luzón). Refutó apostatar de su fe y aceptó con alegría tremendos suplicios. Edad, 39 años.
VICENTE SCHIWOZUKA DE LA CRUZ, japonés, sacerdote dominico. De familia cristiana, discípulo de los jesuitas de Nagasaki, catequista. En 1614 es expulsado del Japón por ser cristiano. En Manila se ordena de sacerdote y desarrolla su apostolado entre los exilados japoneses. Antes de regresar a su patria con el P. González, toma el hábito dominicano en 1636. Después de un año de cárcel y torturado cede a la apostasía, pero rápidamente se arrepiente y sale con los demás compañeros camino del patíbulo, profesando su fe.
LÁZARO DE KYOTO, japonés, laico. Atacado por la lepra, es deportado con otros leprosos cristianos en Filipinas. En 1636 se une como guía e intérprete del grupo del P. González; no resistiendo las torturas, reniega por pocas horas de la fe, pero arrepentido muere por Cristo junto a los demás.
LORENZO Ruiz, filipino, laico. Nacido en Binondo (Manila) de padre chino y madre filipina. Educado por los dominicos y ayudante de ellos, se hace miembro de la Confraternidad del Rosario. Se casa y es padre de tres hijos. Implicado en un oscuro hecho de sangre, se unió al grupo del P. González para salvarse. En Japón fue arrestado y se declaró dispuesto a dar mil veces la vida por Cristo. Es el Protomártir de Filipinas.
El milagro propuesto para la Canonización
Ocurrió en Manila el año 1983 por la invocación al grupo en favor de Cecilia Alegría Policarpio, niña de dos años, curada de forma completa y definitiva de una parálisis cerebral anatómica y funcional, sin ninguna terapia eficaz. El milagro ha sido reconocido por Juan Pablo II el 1 de junio de 1987.
Las razones de los perseguidores
"Los seguidores de Cristo, llegados imprevistamente en Japón, no solamente vienen trayendo mercancía en sus naves, sino también, sin permiso alguno, han extendido y propagado su malvada ley, destruyendo aquella buena y legítima y conspirando para derrocar el poder en nuestro país. Esto es el inicio de una gran calamidad, que con todo medio es necesario evitar. El Japón es un país shintoista y budista, que venera a los Dioses, honra a Buda y tiene en gran estima el camino de la benevolencia (confucionismo).
Los seguidores de los Padres (los cristianos) han desobedecido todos a las órdenes dadas por gobierno, despreciando la religión... y destruyendo el bien. Viendo aquellos que deben ser ajusticiados (los mártires) se alegran y corren detrás de ellos, espontáneamente, los adoran y los saludan. Tal es el supremo ideal de esta religión. Si no se la prohibe inmediatamente, vendrán calamidades sin fin sobre el Estado. Que estos cristianos sean exterminados sin demora en todas las regiones del Japón, de forma que no tengan lugar donde poner sus pies o sus manos. Si alguno se atreviera a contravenir esta orden, sea castigado con la muerte". (Tomado del edicto de 1614, cuya doctrina es retomada substancialmente en los de 1633 y 1636).
Los reproches amorosos
Martes 27 de septiembre de 2011 [XXVI Ordinario. - II Sem. Salt. – feria (verde)]
San Vicente de Paul, presbítero.
« Estimado hermano: La rutina carcome nuestra santidad, pues hace que nos conformemos con ser «buenos» olvidando que debemos ser “mejores”»
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, según san Lucas 9, 51-56.
Cuando ya se acercaba el tiempo en que tenía que salir de este mundo, Jesús tomó la firme determinación de emprender el viaje a Jerusalén. Envió mensajeros por delante y ellos fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento; pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque supieron que iba a Jerusalén. Ante es negativa, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron: «Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos?».
Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió. Después se fueron a otra aldea. Palabra del Señor.
El Santo Padre nos enseña:
- Buenos días Estimado hermano, el día de hoy, Jesús reprende a los discípulos por querer reprender a los samaritanos. ¿Por qué está bien que Jesús lo haga pero NO los discípulos?
- Los discípulos sin duda recordaban el fuego que Dios hizo llover en Sodoma y Gomorra para destruir a los pecadores que Vivian allí. Pareció lo correcto, por lo tanto, para esperar que Dios los castigara y arrasara a los samaritanos que rechazaban a Jesús. Pensamos de la misma manera siempre que interpretamos desastres naturales y enfermedades como la justicia de un Dios duro.
- Pero Jesús había venido a redimir al mundo, no a condenarlo. Su presencia en la tierra marcó el principio de una nueva era, un nuevo testamento del amor de Dios. La misericordia había llegado a la tierra en la persona de Jesucristo. El fuego que descendería de los cielos sería el Espíritu Santo.
- Hay que tener en claro Estimado hermano, que los reproches pueden ser condenatorios o salvíficos, pecadores o salvadores. Como la mayoría de los judíos, los discípulos habían sido criados con un prejuicio contra los samaritanos porque ellos combinaban la fe judía con prácticas paganas. El sentimiento del desprecio fue mutuo, por qué los samaritanos no permitían a Jesús y sus allegados que permanecieran en su aldea. Los discípulos reaccionaron enojadamente con un juicio rápido que condenó a los samaritanos a la muerte. Si Jesús había aceptado destruir la aldea, sus discípulos habrían disfrutado de la catástrofe.
- Jesús respondió a su ira con un reproche que vino del amor. Los estaba salvando de sus pecados.
- Estimado hermano, cuando ves que alguien recibe su debido castigo, ¿disfrutas o sufres con él? Cuando un asesino es ejecutado, cuando un empleado irresponsable es despedido, o cuando un sacerdote acaba en prisión por abusar a un niño, ¿cómo debemos sentirnos nosotros acerca de ello?
- Si los amamos, nos aflige verlos cosechar las consecuencias malas de la cosecha mala que han sembrado. Esperamos sinceramente que sus sufrimientos los ayuden a arrepentirse. Les mostramos misericordia, pero no quitamos su responsabilidad.
- A los discípulos les falto esta actitud de misericordia. ¿Disfrutó Jesús regañarlos? Claro que no. Estaba afligido por su prejuicio, no sólo porque él tuvo interés acerca de los samaritanos, pero él también tuvo interés en sus discípulos y el daño que su prejuicio hacía a sus propias almas.
- Por esto Estimado hermano, por la justicia social, nosotros debemos hablar en contra de las injusticias -Dios nos hace responsables si no lo hacemos-- y debemos poner fin si podemos, porque si no, nosotros somos facilitadores de estos pecados. Sin embargo, antes de que hagamos algo, nosotros debemos examinar nuestras propias conciencias. ¿Tenemos interés en los malvados tanto como tenemos interés en las víctimas? ¿Podemos orar con sinceridad en nuestros corazones para un cambio en los corazones de ellos?, no porque un cambio en ellos hará nuestras vidas más fáciles, sino por el bien de ellos. Si la respuesta es sí, entonces estamos listos para ser los instrumentos de Dios para la justicia.
BENEDICTO XVI
Propósito
- Rezar la oración al Espíritu Santo al iniciar mis actividades laborales o domésticas.
Una oración para hoy:
- Jesucristo puedo, quiero y debo ser mejor persona. Permite que escale gustoso el camino arduo hacia la cima de la santidad. Intercede por mí, Madre santísima, para que la transformación en mi vida sea de gran alcance y profundidad, para gloria de Dios.
El Santo de hoy: San Vicente de Paul, presbítero.
HUYENDO
Se pasó la vida rehuyendo su condición de aldeano pobre, y el programa de Dios tendrá que retrasar su desenlace tras muchas noches oscuras de Vicente. Como Santa Teresa, que hizo un matrimonio de conveniencia con Dios, cuya noche de bodas y luna de miel se retrasó 25 años, hasta florecer es una espléndida manifestación mística. ¿Podemos ver ahí un signo de la vocación errada? No. Es una realidad de un cambio de rumbo de la persona, a quien le tuercen sus planes propios a través de purificaciones, acontecimientos, circunstancias, realidad de las cosas y desengaños, Vicente lo que no quería es seguir siendo lo que era su padre, campesino. Se avergonzaba de serlo y también de su padre, vestido pobremente y con un defecto físico que le hacía cojear. Tanto se avergonzaba que, cuando ya estudiaba en el colegio de los franciscanos, conseguido por su padre, y reciba la visita de su padre, no saldrá a recibirlo. Pretende el sacerdocio tratando de escalar puestos. Hasta desea ser obispo. Ni idea de lo que es ser sacerdote: "Si yo hubiera sabido, como lo he sabido después, lo que era el sacerdocio, cuando cometí la temeridad de aceptarlo, habría preferido dedicarme a trabajar la tierra antes de ingresar en un estado tan temible," escribirá mas tarde..Había nacido el 2 de abril de 1581, en Ranquine, en el Suroeste de Francia. Su padre es un campesino, Juan de Paúl, que desde muy joven se vio obligado a trabajar. Vicente también, se encargaba de las ovejas, las vacas, los cerdos, descalzo y con comida pobre
Chiquillo despierto, fue enviado por su padre al colegio de los franciscanos de Dax, ciudad próspera, de amplias calles y bellas mansiones. Vicente estudia a gusto, pero siempre con el fin de abandonar la vida rural. Después de cuatro años de estudios en Dax, se va a Toulose, cuando acababa de morir su padre. Tiene 17 años, ha recibido ya la tonsura y las órdenes menores. Aunque su padre le deja parte de la herencia para pagar sus estudios, él la rechaza; pues quiere valerse por si mismo.
QUIERE ASCENDER
Enseña humanidades en el colegio de Buzet y simultaneando con sus estudios de Teología. Recibe el subdiaconado y el diaconado, y el 23 de Septiembre de 1600, es ordenado sacerdote. El obispo de Dax le ofrece una parroquia, pero prefiere seguir sus estudios; apunta más alto: quiere ser obispo. En 1604 obtiene el doctorado en Teología. Se dirige a Burdeos y a Marsella, donde una anciana de Toulose le ha dejado una herencia de 400 escudos, que están en manos de un deudor, a quien persigue hasta Marsella, donde consigue recuperar 300 escudos, y regresar a Toulose. Embarca para Narbona, es atacado por los turcos y cae prisionero. Vendido como esclavo en Túnez, a un pescador, un médico, su sobrino y, a un cristiano renegado, a quien convirtió y se escapó a Roma. Luego fue a París, donde encontró a Pierre de Bérulle, en el hospital de la Caridad. Bérulle era cura y fundador de un grupo de sacerdotes espirituales. El clero había salido en un estado lamentable de las guerras; los decretos del Concilio de Trento sobre la formación de los sacerdotes no se cumplían. Muchos obispos vivían como grandes señores, alejados de sus diócesis.
SE ESTA ABRIENDO PASO UN NUEVO MOVIMIENTO.
En Italia, Felipe Neri ha fundado la congregación del Oratorio, que, como los Oblatos fundados en Milán por Carlos Borromeo, desean vivir un sacerdocio fervoroso. Bérulle trata de convencer a Francisco de Sales para que funde el Oratorio en Francia, pero no lo consigue, aunque, a instancias del Arzobispo de París, Henri de Gondi, fundará en 1611 el Oratorio de París, una "congregación de sacerdotes que practicarán la pobreza, con voto de no pretender beneficio o dignidad, contra la ambición, y el de dedicarse al sacerdocio, contra la inútil inactividad.
VICENTE NOMBRADO PÁRROCO DE CLICHY
Bérulle deseaba que Vicente ingresara en el Oratorio, pero no acepta. Sí en cambio reemplaza a un sacerdote que ingresa en el Oratorio; y acepta su parroquia de "Clichy la Garenne". de 600 habitantes, habitada sobre todo por hortelanos y llega a encontrarse a gusto Allí enseña el catecismo, repara el mobiliario de la Iglesia, cuando después de doce años que es sacerdote, es la primera vez que ejerce un ministerio sacerdotal.
Bérulle consigue que lo nombren preceptor de la familia de Phillipe de Gondi, sobrino del Arzobispo de París. Vicente llega a ese destino en Septiembre de 1613 y escribe a un amigo: "Me alejé con pena de mi pequeña iglesia de Clichy". Da cursos y lecciones a los niños y lleva una vida palaciega en Montmirail, en Joigny, en París, en Folleville... Ya podía darse por contento. Pero no era feliz. No había llegado la hora de Dios. Espera. Compás de espera. Soledad, noche, tristeza, desamparo. Durante los viajes de Gondi, vuelve a entrar en contacto con los campesinos y con las pobres gentes que viven en los dominios de la noble familia. Y se da cuenta de que el Evangelio exige la caridad radical.
DIOS DA EL VUELCO A SU ALMA:
Visita a un moribundo en Gannes, cerca del palacio de los Gondi; aquel hombre, que tenía fama de ser un hombre de bien, reveló a Vicente unos pecados que jamás se había atrevido a confesar a su párroco. El moribundo experimentaba una extrema soledad moral, padecía la noche, el frío y la imposibilidad de hablar con Dios; estaba cerca de la muerte sin haber encontrado una mirada sacerdotal bastante dulce y bastante humana para poder salir de sí mismo y atreverse a creer en la ternura de Dios. He ahí la vocación de Vicente: la ternura. Su corazón ha sido tocado. Dios ha llegado ya. El matrimonio de Teresa de Jesús ha entrado en su meta florida. Vicente, tocado ya por Dios, que no le había abandonado en su dura trayectoria de desierto, le cambia el corazón y el que no quería ir a los campos de su aldea, quiere ahora ir a los campos mas lejanos a expresar a todos los que se sienten perdidos que existe un Dios de ternura que no les ha olvidado. Quiere ser testimonio de ese amor divino. Estar presente con la ternura de Dios. Queda impresionado y el 25 de enero predicó en Folleville, cerca de Amiens, y propuso a todos los fieles de Folleville la idea de hacer venir a algunos sacerdotes con quienes puedan hacer una confesión general de toda su vida. Este sermón fue el origen de la "Congregación de la Misión", instituida para predicar misiones populares y trabajar en la formación del clero de Francia y en otros países. A los sacerdotes y hermanos de la Congregación de la Misión se les conoce en Francia como "Lazaristas" por San Lázaro, su casa madre.
Después el año 1617, en Chatillón-les-Domes, San Vicente palpa la miseria material de los campesinos: "Mientras me revestía para celebrar la Misa, vinieron a decirme... que en una casa apartada, estaban todos enfermos, y no había una sola persona que les pudiera atender. Esto me ocasionó una tremenda impresión."A la llamada de Vicente acuden todos los feligreses en ayuda de esa familia. Pero, para Vicente, este movimiento espontáneo no es bastante, porque corre el peligro de no tener continuidad: "Una enorme caridad, sí; pero mal organizada".
FUNDACIÓN DE LAS HIJAS DE LA CARIDAD
Vicente estudia la situación y el 23 de agosto, lee ante unas cuantas mujeres cuyo corazón ha quedado tocado, igual que el suyo por aquella miseria, un texto que es todo un programa de ayuda a los enfermos, que servirá de modelo a todos los posteriores textos fundacionales de las Hermandades de Caridad. Las Cofradías se multiplicaron; hoy en algunos países se les llama "equipos de San Vicente". Más tarde serán fundadas las Hijas de la Caridad con la co-fundadora Luisa de Marillac
Vicente no quiere permanecer por más tiempo con los Gondi y se lo dice a Bérulle en mayo de 1617. Se traslada a una pequeña parroquia entre Lyon y Ginebra, en al región de Bresse: Chatillon-des-Dombes, como párroco. El que se pasó la vida huyendo de su origen y su destino, se dedica gozoso a lo que venía escapando desde su juventud. Ya encontró su camino: La vocación de la ternura. Vicente, tras un año decisivo, ha encontrado su camino, el camino de la compasión y la ternura con los más abandonados y utiliza su puesto como base de operaciones, para establecer sus pequeñas asociaciones de caridad.
¿Qué haces para dar a conocer a Cristo?
Viernes 23 de septiembre de 2011
[XXV Ordinario. - V Sem. Salt. – feria (verde)]
San Pío de Pietrelcina, presbítero.
« Estimado hermano: Siempre humíllate amorosamente ante Dios y ante los hombres. Porque Dios le habla a quien es verdaderamente humilde de corazón, y lo enriquece con grandes dones» (San Pío de Pietrelcina)
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, según san Lucas 9, 18-22.
Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy Yo?». Ellos contestaron: «Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado».
Él les dijo: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy Yo?». Respondió Pedro: «El Mesías de Dios». Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.
Después les dijo: «Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día». Palabra del Señor.
El Santo Padre nos enseña:
- Buenos días Estimado hermano, Es un hecho que nosotros evangelizamos todos los días. Deliberadamente o no, conscientemente o no, somos evangelizadores. ¿La pregunta es, sobre qué estamos evangelizando? ¿Qué clase de Jesús les estamos enseñando a los demás?
- Una de las maneras más frecuentes que evangelizamos sobre la verdad es viviendo genuinamente la fe verdadera -- especialmente durante las dificultades a la vista de los que son inexpertos en confiar en Dios.
- Si nosotros lidiamos con los problemas. Estamos siendo observados por las personas que no tienen experiencia en confiar en Dios. Si lidiamos con nuestros problemas sin imitar a Jesús en nuestras actitudes y decisiones, nuestra conducta enseña a los demás que Dios no es confiable, que sus enseñanzas no importan y que a él realmente no le importa.
- No son nuestras palabras las que evangelizan; es lo que nuestras vidas dicen. Es el mensaje implicado en nuestras respuestas a todo lo que nos sucede durante el día. Jesús te pregunta: ¿"Quién dices TÚ que soy yo"? Quizás quiso decir, ¿"Quién DICES tú que soy"? como si él estuviera más preocupado con lo que sale de nuestra boca en vez de lo que sale de nuestras vidas
- Con demasiada frecuencia, nuestras palabras dicen una cosa y nuestra conducta dice otra.
- Las personas no creen en nuestras palabras si nuestra vida no demuestra su validez. Ellos pueden presentir cuando nuestra fe no es auténtica. Los jóvenes son especialmente buenos para esto. Mientras los tenemos en Misa y mientras nosotros los tenemos en programas de jóvenes, más vale que los sacerdotes, liturgistas, acomodadores, saludadores, ministros de juventud y catequistas, etc., sean auténticos en su fe y en su amor. Sonrisas de plástico que esconden algo que no imita a Cristo son muy fácilmente reconocidas por sus habilidades de observación extraordinarias.
- El interrogatorio que no se menciona es: ¿Estimado hermano, quién dices que Jesús es? ¿Quién es él para Estimado hermano? ¿Cuán verdadero es él para Estimado hermano? ¿Es él todo lo que me dice que es? ¿Por qué debo obedecer las enseñanzas de la Iglesia cuando no te has molestado en ver si puedes conseguir una anulación después de tu divorcio? ¿Por qué debo confiar yo a Dios si tú me dices que rezas y sin embargo te preocupas tanto? ¿Por qué debo mantenerme casto cuando salgo con alguien después de que te he visto gozar de películas y televisión con escenas apasionadas"?
- Estimado hermano, lo que los jóvenes buscan son ejemplos auténticos de Dios. Los adolescentes y los jóvenes adultos están en la transición, cambiando de la aceptación de niñez incuestionable sobre la fe de sus padres a una propiedad adulta de su propia fe. Ellos son "niño-adultos" - no son niños todavía pero tampoco adultos verdaderos hasta que ellos poseen las responsabilidades de la edad adulta. Esta etapa quizás dure muchos años. Es obstaculizada por cada cristiano no autentico con los que ellos se tropiezan.
- Lo mismo es verdadero para las personas mayores también. Las personas buenas que no asisten a la iglesia no están buscando maneras de rechazar la fe verdadera. Lo que ellos buscan es la prueba de que la fe que nosotros proclamamos es verdaderamente beneficial. Y cada persona con la que se encuentran en la Iglesia que falla en ser como Cristo los hace ir a buscar a Dios en otras direcciones, si es que continúan buscándolo.
- La buena nueva es que: Nuestro arrepentimiento del pecado es una manera poderosa de mostrarles la fe auténtica y la verdad de la misericordia de Dios y una fe que vale la pena creer.
BENEDICTO XVI
Propósito
- Esforzarme por tener a Cristo como el criterio de mis decisiones e imitar su estilo de vida.
Una oración para hoy:
Jesucristo, lo primero que debo de buscar, si quiero ser feliz, es vivir centrado en Ti, eso es lo esencial de mi vida. Tengo que arraigarme en Ti y corresponder generosa y alegremente a tu infinito amor. Te pido tu gracia para saber vivir en el amor al saberte reconocer en los acontecimientos, buenos y males, de este día.
El Santo de hoy: San Pío de Pietrelcina, presbítero.
En un convento de la Hermandad de los Capuchinos, en la ladera del monte Gargano, vivió por muchísimos años el que probablemente fuera el Sacerdote Místico más destacado del siglo XX, a punto actualmente de ser declarado Santo por el Vaticano. El Padre Pío, nacido en Pietrelcina en 1887, fue un hombre rico en manifestaciones de su santidad. Enorme cantidad de milagros rodearon su vida, testimoniados por miles de personas que durante décadas concurrieron allí a confesarse. Sus Misas, a decir de los concurrentes, recordaban en forma vívida el Sacrificio y Muerte del Señor a través de la entrega con que el Padre Pío celebraba cada Eucaristía.
Es notable su carisma de bilocación: la capacidad de estar presente en dos lugares al mismo tiempo, a miles de kilómetros de distancia muchas veces. El Padre Pío raramente abandonó San Giovanni Rotondo; sin embargo se lo ha visto y testimoniado curando almas y cuerpos en diversos lugares del mundo en distintas épocas. También tenía el don de ver las almas: confesarse con el Padre Pío era desnudarse ante Dios, ya que él decía los pecados y relataba las conciencias a sus sorprendidos feligreses (a veces con gran dureza y enojo, ya que tenía un fuerte carácter, especialmente cuando se ofendía seriamente a Dios). Tenía también el don de la sanación (a través de sus manos Jesús curó a muchísima gente, tanto física como espiritualmente) y el don de la profecía (anticipó hechos que luego se cumplieron al pie de la letra).
Vivió rodeado de la Presencia de Jesús y María, pero también de Santos y Angeles, y de almas que buscaban su oración, para subir desde el Purgatorio al Cielo. Pero su gracia más grande radicó, sin duda alguna, en sus estigmas: en 1918 recibe las cinco Llagas de Cristo en sus manos, en sus pies y en su costado izquierdo. Estas llagas sangraron toda su vida, aproximadamente una taza de té por día, hasta su muerte ocurrida en 1968. Múltiples estudios médicos y científicos se realizaron sobre sus Estigmas, no encontrándose nunca explicación alguna a su presencia u origen.
Su sangre y cuerpo emanaban un aroma celestial, a flores diversas, que acariciaba no solo a los asistentes a sus Misas, sino también a quienes se encontraban con él en otras ciudades del mundo, a través de sus dones de bilocación. Vivió sufriendo ataques del demonio, tanto físicos como espirituales, que se multiplicaron a medida que las conversiones y la fe crecían a su alrededor.
En diciembre de 2001 el Vaticano emite el decreto que aprueba los milagros necesarios para canonizar a nuestro héroe, San Pío de Pietrelcina y fué canonizado el 16 de julio de 2002.
Vivimos en un mundo que niega lo sobrenatural, se aferra a lo material y a todo lo que pueda ser explicado a través de la razón, o percibido por los sentidos. Sin embargo, Dios prescinde de nuestra razón y de nuestros sentidos, a la hora de someternos a las pruebas de nuestra fe. De cuando en cuando nos prodiga con regalos del mundo sobrenatural, a través del testimonio y el acceso a la divinidad de los seres Celestiales. El Padre Pío es una puerta abierta a Cristo, a María, a los ángeles y los santos. Es también un testimonio de la pequeñez del ser humano y una invitación a creer y dejar de buscar explicación a los hechos de la Divina Providencia (la voluntad de Dios), sino simplemente a unir nuestra voluntad a la de Dios, y ser lisa y llanamente su instrumento, como el Padre Pío lo fue.
La vida entera del Padre Pío no puede ser explicada a través de la razón o la lógica humana. La fe y fuerza del Santo del Gargano dan por tierra con todas las escuelas filosóficas terrenales, dejando una sola salida a todo intento de crecimiento del hombre: el encuentro con el Dios eterno, el que nos mira desde lo alto y nos pide, por medio de Su infinita Misericordia, que nos entreguemos simplemente a Su Voluntad. La negación de nuestro yo (la muerte de nuestro ego), se constituye en la principal meta de nuestra evolución, porque ¡SÓLO DIOS ES!
Debemos negarnos mismos y vivir para y por Él. El Padre Pío vivió en la más absoluta humildad y negación de sí mismo, y miren los prodigios que Jesús hizo a través suyo.
Curiosidad sagrada
Martes 21 de septiembre de 2011
[XXV Ordinario. - V Sem. Salt. – feria (verde)]
San Mauricio, mártir.
« Sigue confiando en Jesucristo; buen camino has seguido; las almas que se entregan son las que reciben más de su amor »
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, según san Lucas 9, 7-9.
En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Pero Herodes decía: «A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?». Y tenía curiosidad de ver a Jesús. Palabra del Señor.
El Santo Padre nos enseña:
- Buenos días Juan Josué, En el Evangelio de hoy, leemos acerca de la curiosidad del Rey Herodes. Él quería conocer a Jesús por todas las noticias fascinantes que se hablaban de este trabajador de Nazaret que hacia milagros.
- Tristemente, conocer a Jesús cara a cara no cambió a Herodes. ¿Por qué no?
- La curiosidad acerca de lo sobrenatural es algo bueno. Nos mueve a utilizar nuestros regalos que Dios nos ha dado de inteligencia, creatividad e imaginación para encontrar nuevos caminos para crecer espiritualmente, nuevas maneras de ayudar a los demás, nuevas soluciones a viejos problemas y nuevos descubrimientos que mejoren nuestra vida y nos acercan más a Dios.
- Pero si no estamos dispuestos a encarar las verdades desafiantes a las que invariablemente nos dirige esa curiosidad sagrada, entonces nos alejamos de Dios y seguimos nuestras pasiones hacia conflictos que son pecadores o perjudiciales.
- Herodes no quiso enfrentar la verdad que lo miró fijamente en la cara. Prefiriendo permanecer cómodo con sus propias perspectivas, metas y actitudes él permitió que su curiosidad acerca de Jesús lo llevara solamente hasta donde no comprometiera su estilo de vida.
- ¿Cuántas veces preferimos hacernos los desentendidos cuando escuchamos una verdad o enfrentamos una realidad que no nos gusta? ¿Alguna vez Juan Josué has dejado de hacer preguntas porque no te gustaban las respuestas? ¿Qué es peor: dudar de la verdad o dudar de las equivocaciones con las que has estado viviendo? La duda es buena si causa que despierte nuestra curiosidad Y si tenemos la humildad para permitir que el Espíritu Santo contradiga nuestras maneras de pensar de antes, familiares y cómodas.
- Cuándo la curiosidad es solamente una fascinación, nos puede hacer más daño que bien. Revoloteamos aquí y allá, sin dirección, consiguiendo que nuestros egos sean acariciados, engañándonos a creer que somos buscadores de la verdad cuando en realidad lo que hacemos es evadir la verdad.
- Pero cuándo la curiosidad nos dirige a las incomodidades de la humildad, el arrepentimiento y el desinterés propio, entonces podemos estar seguros de que hemos alcanzado un logro importante en nuestro viaje al cielo. ¿Buscaremos algo nuevo que gozar? ¿O buscaremos la mano herida de Jesús para agarrarnos, aunque no se sienta bien?
- Para acercarnos más a Dios, tenemos que tener curiosidad de lo que necesita cambiar dentro de nosotros. Tenemos que hacer nuevas preguntas de nosotros mismos y no tener miedo de las respuestas.
- No hay nada que temer, no importa que descubrimientos hagamos de nuestra pecaminosidad, porque Jesús está con nosotros -- el mismo Jesús que ya murió por nosotros y clavó nuestros pecados a su cruz, el mismo Jesús que conquistó la destrucción del pecado.
- Cuándo nosotros admitimos humildemente nuestra necesidad del perdón, su sacrificio en la cruz nos libera para dirigirnos a la resurrección que nos trae nueva vida. ¡Aquí Juan Josué, descubrimos la sanación, un aumento de amor y una alegría inesperada!
Propósito
- En el lugar adecuado, darme el tiempo y el silencio necesarios para la oración.
Una oración para hoy:
- Gracias, Señor, por concederme la gracia, la confianza y el gran consuelo de poder dialogar contigo, porque por tu inmensa generosidad no sólo te conozco sino que tengo la seguridad que Tú siempre estás dispuesto a darme tu gracia y cercanía. Ayúdame a pasar este día haciendo el bien.
El Santo de hoy: San Mauricio, mártir.
San Mauricio (llamado también Maurice, Moritz o Mauritius). Era el comandante de la Legión Tebana y murió martirizado a principios del siglo III.
La Legión Tebana, integrada sólo por cristianos procedentes de Egipto, recibió órdenes de partir hacia Galia para auxiliar al emperador Maximiano. Aunque combatieron valientemente, rehusaron obedecer la orden imperial de perseguir a los cristianos, por lo que fueron diezmados. Al negarse por segunda vez, todos los integrantes de la Legión Tebana fueron ejecutados. El lugar en que supuestamente tuvieron lugar estos hechos, conocido como Agaunum, es ahora la sede de la abadía de Saint Maurice, en el cantón suizo de Valais.
Esta es la versión más antigua de la historia del martirio de la Legión Tebana, de acuerdo con la carta que Eucherius, arzobispo de Lyon (c. 434 – 450) dirigió al también obispo Salvius. En otras versiones varía la causa del martirio, y los legionarios son ejecutados por negarse a hacer sacrificios a los dioses romanos.
¡Levanten la cabeza! 1er. Domingo de Adviento Ciclo C (Lc. 21, 25-28.34-36)

(Artículo Publicado en: El Domingo, Año 59, No. 48. Autor: P. Francisco Alcaraz ssp)
"Habrá señales en el sol, la luna y las estrellas" (Lc. 21,25)
La Palabra de Dios, es palabra de aliento y esperanza. Y buena falta nos hace en nuestros días una dosis de esperanza. Porque a veces andamos apesadumbrados con la cabeza baja. La cosa no es para menos: nuestros tiempos de crisis, de confusión a todos los niveles. Y ante un futuro incierto optamos por lo más seguro, lo de siempre, lo que no tenemos y nos aferramos a ello. Pero el tiempo no se para. Ante el futuro que se avecina -ahora que estamos litúrgicamente abriendo el adviento-, la única seguridad es la aventura y el riesgo de la fe. Porque la fe no es seguridad, sino confianza en la palabra de Dios, que es promesa de salvación.
Jesús anima a sus discípulos, pues ellos están abatidos, cabizbajos y mudos por el anuncio de la pasión y destrucción del templo. Jesús los invita a mirar con serenidad y confianza el futuro: "Habrá señales...". El anuncio de catástrofes en el cielo y en la tierra refleja claramente el estado de animo del evangelista tras la destrucción de Jerusalén. Pero tras este lenguaje (apocalíptico) de horror y confusión emerge como rayo de luz el anuncio de la buena noticia. Porque el evangelio de hoy no es el anuncio de la destrucción del universo, sino una llamada a pesar de todo.
"Levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación". El evangelio de éste domingo refleja casi literalmente la situación que estamos viviendo en nuestros días. Vivimos en un ambiente en que se respira incertidumbre y pesimismo. Hay señales de desolación y desesperanza por tanta matanza como ocurre en nuestra patria a diario, el hambre en el mundo, la falta de trabajo, el subdesarrollo de la mayoría, la pobreza de almenos la mitad de todos los mexicanos, el terrorismo, el secuestro, la droga, los narcos... Demasiadas señales de injusticia. Sin embargo, hay también señales de esperanza.
Gestos de solidaridad, de cooperación, de preocupación y lucha por la justicia y la paz, muchas señales positivas. De modo que hoy podemos entender el anuncio del evangelio como el anuncio del fin del mundo injusto y cruel, como el que conocemos y esperar con ilusión la aurora de un mundo nuevo, más justo, más humano, más hermoso y en paz para todos, como todos deseamos.
"Estén alerta... que los vicios no entorpezcan su mente". Pero ese mundo que no nos gusta y que denunciamos es el mundo que tenemos que cambiar. Ese mundo que soñamos es el que tenemos que construir. La promesa de Dios no es un pretexto para cruzarnos de brazos y despreocuparnos de todo, esperando ingenuamente que Dios lo haga todo. Al contrario, el Evangelio es una invitación a la esperanza y a la acción responsable. El Reino de Dios que se anuncia es el reino que Jesús dijo que estaba dentro de nosotros.
Porque dentro de nosotros Dios ha puesto la inteligencia, la imaginación y la buena voluntad, capaces de cambiar el mundo de arriba abajo. Lo que hace falta es que el Reino de Dios, escondido en nosotros, aflore al exterior en obras de justicia, de solidaridad, de paz, y no de explotación, de dominación, violencia y muerte.
La buena noticia de un futuro feliz nos debe poner en actitud de vigilancia y de responsabilidad durante este adviento, pues somos responsables del presente y del futuro de nuestras vidas y la de nuestros hijos. Por eso, tenemos que ocuparnos y preocuparnos para que todo suceda de modo que nazca el mundo que deseamos. Pero el Evangelio es también una llamada a la confianza, para que desterremos todo temor y la obsesión del futuro. No sea que angustiados por el porvenir dejemos de ser generosos y caigamos en la tentación derrotista, entregándonos al vino, a la droga, a disfrutar de nuestro propio bienestar, indiferentes ante la suerte de los demás.
XV Domingo Ordinario. La Buena Semilla

Mt. 13, 1-23
Este mensaje es clave en la vida de las Precursoras Scouts. y que bueno que surge precisamente este mensaje en forma de parábola, para yo también hablar un poco metaforicamente.
Es un hecho, con la implementación del nuevo Esquema, las Precursoras Scouts ya "no están" presentes en el movimiento, lo que fue el concepto de precursora, se fusiono en el nuevo modelo de Rover, y aunque el nombre desapareció por completo, la vida de clan de las nuevas muchachas, tomó un nuevo sentido.
Sin embargo, estamos muy lejos de decir o de pensar que las precursoras se extinguieron o ya no estarán presentes nunca más en lo que fue el movimiento, no es posible extinguir tan buena semilla.
Hablando en terminos personales, fue el modelo de muchas precursoras como la Sra. Cecy, Karina, Mayra, Mary, Nancy, Laura, quienes me impusaron a enamorarme más del Roverismo y me enseñaron a crecer de mil y un maneras para que yo mismo lograse mi propia ceremonia de investidura, fueron mis compañeras contemporáneas (Paloma, Olguita, Marcela, Mayram) quienes me acompañaron en el trayecto por mi vida rover, inspirándome y motivándome a cada momento, y es el ejemplo de todas aquellas que conoci aun después de mi vida de clan (Liz, Martitha, Abby, Citlalmina, Tic Temoaya, Yespas, Juanas, Denali... y verdaderamente un largo etc...) las que me recuerdan todos los ideales y sueños de muchacho. Entre ellas destaco principalmente a quienes en el trayecto decidieron que fuera yo quien les guiará aunque sea muy poquito, porque si algo debo reconocer es que he aprendido más de ellas que lo que ellas pudieron aprender de mi (Araí, Jefa Esther, Jefa Mary y Carmen)
Esto es precisamente la buena semilla, la prueba más clara de que aun "están" aqui entre nosotros. El poder dar frutos buenos que siguen y seguirán estando presentes por mucho tiempo en nuestro movimiento, el ejemplo y enseñanza de todas las Precursoras que asumiendo su compromiso y resaltando su amor por el movimiento Scout, dejaron crecer en su interior esa semilla que Cristo sembró en ellas y ahora podemos disfrutar de ese hermoso resultado.
Precursoras, sigan con sus frutos mostrándonos el ciento por uno que puede surgir cuando dejamos crecer la semilla.
Hasta el proximo domingo
XIII Domingo Ordinario Ciclo A. Carguemos con animo nuestra cruz.

Mt 10, 37-42
Esta es quizá la mayor ventaja de asumir los Deberes para con Dios.
¿Cuándo hemos podido percibir la aceptación de los demás, por todo lo que representamos, por los valores que nos identifican, por la confianza que generamos?
¿Podemos decir, que un Scout es verdaderamente un enviado de Dios?
Resulta díficil creerlo, pero lo más increíble aun es que SI LO SOMOS.
Todos alguna vez, en un momento verdaderamente sorpresivo, dijimos solemnemente: "Hacer cuando de mi dependa por cumplir mis deberes para con Dios"
Eso nos motiva a ser verdaderos pregoneros de su mensaje, pero más aun, a ser ejemplo de vida, y más de un Scout lo ha demostrado así.
El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mi.
Nuestra cruz lleva la carga de nuestra identidad como Scout, la misma Promesa y Ley que cumplimos nos ayuda a seguir aceptando y cargar esa cruz todos los días, nos motiva a ser mejores como personas, a ser mejores con nuestra familia, con nuestros amigos.
Incluso, la buena acción diaria, es una manera de poder mostrar que cargamos esa cruz cuando podemos ayudar a los demás sin esperar recompensa...
Quien diere un vaso de agua a estos pequeños, aunque fuere un vaso de agua, recibirá una recompensa.
Del mismo modo, que no se nos olvide, hay también muchos enviados de Dios, Sacerdotes, Misioneros, Monjes, Gente Consagrada, Laicos que tratan de seguir anunciando con fuerza el mensaje de Dios a los demás, la mejor manera de apoyarlos es precisamente, cumpliendo con nuestros deberes, y si cabe la posibilidad de poder colaborar en algo, hacerlo con cariño, sabiendo que aunque hay una recompensa, más que por ella lo estamos haciendo por esa promesa que alguna vez hicimos, por esa Ley que nos rige, y sobre todo. Por la alegría de ser Scouts.
Feliz Semana. Hasta el próximo Domingo.



